Noches de tequila
Y es que hay algo tan dulce en tus ojos, tan cálido en los compases de tu respiración, tan sincero en las palmas de tus manos, que sospecho que hasta tu mismo lo desconoces.
Pero no me sumergiré, porque para eso tendrías que transformarte y dejar de ser la brisa que eres. Y no importa que no lo haga, vendrán otros abismos por conocer para mí y otras nadadoras para ti. Y es que hay algo que aún no sabes, Paisano tú me encantas. Pero yo valgo más que las miguitas que estás dispuesto a destinarme.

Comentarios
Publicar un comentario